SALA VIP AMEX

01 junio 2009,   By ,   0 Comments

UN OASIS DE EXUBERANCIA INSPIRADO EN LAS TRADICIONES MEXICANAS

ARQUITECTO

Luciano Gerbilsky / Luciano Gerbilsky Arquitectos

TIPO DE PROYECTO

Sala de espera de aeropuerto

UBICACIÓN

Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México

SUPERFICIE

700 m2

AÑO

2016

En medio de prisas, ansiedad y filas propias de los aeropuertos, la Terminal 1 Internacional del Aeropuerto Benito Juárez cuenta con un oasis: la sala lounge de American Express. Este espacio, que evoca la naturaleza y elementos propios de la cultura mexicana, se convierte en un paraíso virtual para relajarse y esperar el vuelo en medio de una copa de vino, un buen platillo o un masaje.

El camino de este proyecto de diseño arquitectónico y de interiores comenzó con la convocatoria a un concurso y terminó con un sensacional salón que, gracias a la creatividad y la elección de materiales, parece ubicarse en cualquier lugar menos en un rincón de un ocupado aeropuerto.

El punto de partida conceptual fue un consenso entre los lineamientos corporativos de la marca y la libertad creativa de incluir elementos de identidad mexicana. De este modo, los viajeros sienten que están en la ciudad donde se encuentra el aeropuerto. Así, Salón Centurion Lounge se inspira en un aspecto interesante de la cultura mexicana: las chinampas, esa forma innovadora de islas para cultivar utilizadas por los aztecas.

Se parte de esta idea para la creación de un lugar intermedio que divide las dos áreas: Centurion y Platinum. Esta separación es una especie de isla irregular y orgánica, cuya área verde es creada por sombras de plantas generadas por una lámpara central y dos celosías gigantes. Un efecto que despierta la energía visual, representa las chinampas y brinda la grata sensación de estar en un espacio exterior.

Al entrar, un gran mostrador de madera orgánica da la bienvenida y el primer impacto son los muros con jardines verticales, una contundente forma de traslado a un entorno agreste, lejos de la civilización. Luego aparecen las dos áreas mencionadas, según los grupos de tarjetahabientes, cada una con acceso independiente.

La Sala Platinum tiene un área central para sentarse y una un poco más social con una larga y cómoda banca perimetral. En la Centurion se ubica, además, una zona privada con una cava central que ofrece variedades de vino y licores. Su diseño representa un telar mexicano y entre sus trenzas de hilo se exhiben las diferentes bebidas alcohólicas. Ambas secciones cuentan con mesas comunales para reunirse a trabajar y comer las delicias que prepara Enrique Olvera, el chef más importante de México.

Mientras el piso de la Platinum es de porcelanato tipo madera, la Sala Centurion se torna más elegante gracias a una alfombra acogedora y acabados sofisticados. Incluso un muro con maletas pintadas, que existe en todas las salas lounge de American Express en el mundo, en este caso está elaborado con maletas de verdad. Centurion también se engalana con una galería de arte –que exhibe obras del artista Pedro Friedeberg-, así como con mobiliario más cómodo y espacios amplios.

Los niños también tienen su lugar, especialmente diseñado para su entretenimiento: un tapete con un dibujo que muestra los campos tal como se ven desde el avión, una casita con un gran sofá de madera, pufs que simulan rocas gigantes y un área multimedia. Todo este espacio alusivo a la fantasía está iluminado con mapamundis y se separa de la zona de adultos mediante una celosía que simula un bosque.

Por su parte, los baños se componen de cerámica antigua, muebles de mármol con detalles dorados, grifos y estructuras de cobre. En la misma línea natural, las paredes están cubiertas por un papel tapiz de árboles. Se trata de olvidar el concepto de baños corporativos, para hacer evidente un referente de hotel de lujo.

Entre piedra negra y materiales naturales se encuentra el spa, para consentir y relajarse antes de volar. La mezcla de materiales naturales, lo verde, las maderas y lo rústico componen una atmósfera cálida para pasar un buen rato y convivir en medio de la vorágine del aeropuerto.